lunes, 4 de agosto de 2014

Tendedero: César Vallejo

Cafetín Literario
Corrientes 450 1º Piso.
Miércoles desde las 14hs., para público en general



Espergesia
  De: César Vallejo

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar:
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hermano, escucha, escucha...
Bueno. Y que no me vaya
sin llevar diciembres,
sin dejar eneros.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que mastico... y no saben
por qué en mi verso chirrían,
oscuro sinsabor de ferétro,
luyidos vientos
desenroscados de la Esfinge
preguntona del Desierto.

Todos saben... Y no saben
que la Luz es tísica,
y la Sombra gorda...
Y no saben que el misterio sintetiza...
que él es la joroba
musical y triste que a distancia denuncia
el paso meridiano de las lindes a las Lindes.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo,
grave.
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    LOS HERALDOS NEGROS

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!

César Vallejo, 1918


Norma y yo; Norma A. Montella



Norma y yo.

Norma dibuja un paisaje, luego comenzará a pintarlo. Le fascinan los colores cuando comienza a mezclar.
Pero Norma mira todo ese cúmulo de pintura y duda “nos va a quedar bien”. El pincel corre por la tela. Ella feliz está tarareando.
Norma observa su obra. No. No está conforme. ¿Será eso lo que quiere?
Norma sigue adelante; ve un paisaje magnífico, colorido; pero, nuevamente Norma mira esa obra con respeto y dice: eso es lo que quería.

                                      Norma A. Montella.

domingo, 27 de julio de 2014

Cadaver exquisito



Cadaver exquisito

En un amigo encuentro
Mucha necesidad de tu cariño.

El amor es la vida misma
Siento que estás presente

A veces…
No sé qué es la amistad

Flor delicada que se cultiva
A cada instante
Irreemplazable
Su pérdida: irreparable.

Descarga a tierra.

La mistad tiene que
Ser noble y duradera…

Una noche de madreselvas
                             Y de olvido    inmenso
                                                     Profundo


Te extraño
Te busco
Te espero.



Asistentes al Cafetín Literario del día 16/7/14
                        Empleados de Comercio

martes, 22 de julio de 2014

Palabra

Cafetín Literario
Empleados de Comercio. Corrientes 450, 1º Piso
Miércoles desde las 14hs. Inclusivo y gratuito.



Ucronía

Género literario, perteneciente a la novela histórica alternativa y que se caracteriza porque la trama transcurre en un mundo desarrollado a partir de un punto en el pasado.
 Punto JONBAR; John Barr es un personaje de Jack Willianson: se especula con las consecuencias de que un punto Jonbar hubiera cambiado la historia.
Término acuñado por Charles Renouvier, en el siglo XIX en su obra Ucronía, donde plantea que la utopía es el lugar que no existe; la ucronía: lo que no existe en ningún tiempo.

Manuel Puig

Cafetín Literario
Empleados de Comercio. Corrientes 450, 1º piso
Miércoles desde las 14hs. Gratis

Tapa original de La traición de Rita Hayworth

Manuel Puig, Gral. Villegas 28-12-32/Cuernavaca 22-7-90.



La flor del secreto: Manuel Puig.

                “La conversación es un tema musical (…) Hay temas para las variaciones del aburrimiento, balas de conversación para matar  el tiempo, deja para mañana lo que puedas hablar hoy” G. Cabrera Infante.
Manuel Puig es uno de los escritores más internacionales que ha aportado la Argentina y también, al que su reconocimiento se ha postergado más. Simplemente, Puig se adelantó al siglo, a las tendencias posmodernistas.
 Desgrabó las voces de sus seres más cercanos, de sus modelos del “decir”, de sus personajes que brillaron a la luz de las cámaras hollywoodense.
La lectura de su obra se ha producido como una eclosión esperada, anhelada para los lectores que veníamos conviviendo con su producción.
Dos puntos marcaremos que lo identifican en esta situación: el compromiso con la realidad política argentina  y el compromiso con las técnicas narrativas.
Además de dejarnos sus ocho novelas, consagradas; gracias a la investigación de Graciela Goldchluk, podemos trabajar también con sus guiones y obra dramática.
Aportan a esa conversación infinita, también su Correspondencia personal editada bajo el título de Querida Familia, donde nos encontramos con que en la intimidad, Manuel hablaba dialecto  de la zona  de Parma-Piacenza, y el ameno escrito biográfico, sumamente completo de S. Jill-Levine en “Manuel Puig y la mujer araña”.
En uno de los tantos ensayos sobre el escritor, realizado por José Amícola, ilustra así “Durante su periplo vital, que fue complicado, Manuel Puig, tuvo el cuidado de trasladar consigo cada una de las pequeñas anotaciones que le servirán para sus obras como comentarios meta textuales, personajes, episodios o conexiones culturales de todo tipo. Ese material, guardado en cajas junto con los manuscritos de obras editadas e inéditas recorrió a la muerte de Puig, un nuevo periplo desde Cuernavaca en México, y de allí (en depósito) a la Universidad de Princeton en los Estados Unidos. Sólo a fines de 1993 esos papeles encontraron nuevamente el camino de regreso: la casa materna en Bs.As. La Universidad Nacional de la Plata se hizo cargo desde entonces del relevamiento de los escritos dejados por Puig y de la edición de algunos materiales que sirven de ejemplo para demostrar el modo de trabajo del autor”.
En estos momentos su hermano y albacea, Carlos Puig esta armando un trabajo de documentación tecnológica intensamente evolucionado.
En julio de 1990, moría Manuel en Cuernavaca, la ciudad de la eterna primavera. Su lectura siempre atrae como para indagar más o, para decirlo afortunadamente, seguir escuchando su espectáculo.
Desde La traición de Rita Hayworth hasta Cae la noche tropical el encaje de conversaciones que comienza con la voz de una de sus tías en su ópera prima y concluye con la misma voz en su última novela, va formando  un mundo pletórico de destinos singularmente afectados.
Su literatura nos introdujo los gestos del camp; sus guiños kitsck, el ecleticismo y el destacado aporte de gender, que definido como rol sexual, destaca la perspectiva desde donde se realiza la crítica social y cultural.
Un resumen muy breve de su biografía realizado por Fernando Molle, dicta: “La vida de Manuel Puig podría ser contada, también, como una hoja de ruta que marcara su paso por distintas ciudades: Gral. Villegas, Buenos Aires, Roma, Nueva Cork, Río de Janeiro, Cuernavaca. En cada una produjo partes de su obra y de todas huyó en busca de su lugar definitivo, que pareció no encontrar”
                                                        susana rozas
Buzón de la casa de Manuel Puig, en Cuernavaca

Sauce llorón para Norma Montella.


Sauce
Sauce llorón, deja de llorar
Mañana un niño te abrazará
Las penas desaparecerán
A las alas del viento
Una voz se oirá.

Sauce llorón
Ya deja de llorar
La alegría triunfará
Y al dolor le ganará.

Al amanecer
Mi corazón yo te daré.

Sauce llorón
Deja de llorar
Una flor violeta crecerá
Un paraguas rojo, tendrás.

Un amor no se olvida nunca
Aunque al lado ya no está
Sauce llorón
Deja de llorar.

  Sofía Gurini   julio 2010.






Gracias,

domingo, 20 de julio de 2014

Amigos. Joan M. Serrat. Julio Cortázar.

Cafetín Literario
Corrientes 450, 1º piso
Miércoles desde las 14hs. Gratis e inclusivo. Federico Vega- Susana Rozas.

LOS AMIGOS

En el tabaco, en el café, en el vino,
al borde de la noche se levantan
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.

Livianamente hermanos del destino,
dióscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.

Los muertos hablan más pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.

Así un día en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.

   Julio C ortázar.




Decir amigo
es decir juegos,
escuela, calle y niñez.
Gorriones presos
de un mismo viento
tras un olor de mujer.

Decir amigo
es decir vino,
guitarra, trago y canción
furcias y broncas.
Y en Los Tres Pinos
una novia pa' los dos.

Decir amigo
me trae del barrio
luz de domingo
y deja en los labios
gusto a mistela
y a natillas con canela.

Decir amigo
es decir aula,
laboratorio y bedel.
Billar y cine.
Siesta en Las Ramblas
y alemanas al clavel.

Decir amigo
es decir tienda,
botas, charnaque y fusil.
Y los domingos,
a pelear hembras
entre Salou y Cambrils.

Decir amigo
no se hace extraño
cuando se tiene
sed de veinte años
y pocas "pelas".
Y el alma sin mediasuelas.

Decir amigo
es decir lejos
y antes fue decir adiós.
Y ayer y siempre
lo tuyo nuestro
y lo mío de los dos.

Decir amigo
se me figura que
decir amigo
es decir ternura.
Dios y mi canto
saben a quien nombro tanto.
 Joan Manuel Serrat.